Andy Ferrara (AKA BUO) llevaba en la sangre el viaje y la sensibilidad artística de tres orillas: nacido en Argentina con profundas raíces italianas —marcadas por la historia de su abuela, que emigró desde Italia a Argentina tras la Segunda Guerra Mundial— hasta echar raíces frente al mar de Mallorca.
Mucho más que un DJ y selector irrepetible, Andy era un artista total, pintor, escritor y un genio creativo de bondad infinita. Le definía la elegancia sobria del negro absoluto y el amor por el formato analógico. Antes de formar su cabina, nunca había tenido un disco en propiedad; su primer vinilo se lo regaló DO'B. Aquel primer surco selló una hermandad inquebrantable que llegó a sumar más de 1.000 vinilos regalados.
En 2024 compartieron un mes y medio de convivencia familiar cotidiana donde brillaba su humor, su nobleza y esa complicidad única de hermanos —cuando por las mañanas le confesaba entre risas a su madre que "ninguna novia le había despertado nunca tan bien como DO'B"—.
"Cuando aquellos más de mil vinilos físicos sufrieron el deterioro de un sótano, creímos haber perdido el objeto. Pero el arte de un genio es indestructible: en esta escultura tridimensional de ondas y en estos 14,2 GB (1.517 cortes), cada uno de esos discos vuelve a girar limpio, libre y eterno." — DO'B